El gato azul

jueves, febrero 17, 2005

Una hora en Starbucks Coffee

Caramba!! Cómo disfruto esos cincuenta o sesenta minutitos que me regalo -como hoy- al salir del trabajo y de camino a casa cada vez que puedo, en el café, yo conmigo, donde saboreo un delicioso capuchino -o latte, o frapuchino, o machiato, o tazo té- mientras leo, o escribo, o pienso en las pequeñas y grandes cosas que últimamente me han hecho tan feliz, saludo a mis chicos baristas, observo a la gente, escucho música, recuerdo, extraño, en fin... tantos y tantos detalles de mi vida cotidiana que atesoro cada vez más. Y ahora estando aquí podré repetir esto cuantas veces se me antoje.